Este trastorno afectivo es una forma de expresión del
dolor que se manifiesta con síntomas psíquicos y
somáticos, para el diagnostico y tratamiento de la
depresión es muy importante valorar el entorno del
paciente.

La depresión es un trastorno del ánimo que se traduce en
un estado de decaimiento psicológico del paciente
importante y continuado y se manifiesta a través de
síntomas psíquicos (pudiendo aparecer desinterés,
tristeza desmoralización) y somáticos (Perdiendo el
apetito, disminución de peso, alteraciones del sueño
A la hora de realizar el diagnostico correctamente se ha
de descartar episodios de tristeza pasajeros o
frustraciones, que se consideran una reacción natural de
la persona, ante acontecimientos negativos, como la
situación del duelo por la pérdida de una persona
querida, u otros como separaciones o divorcios, aunque si
se prolonga mas allá de los seis meses o es tan
importante, que sea incapacitante, puede desembocar en
lo que clínicamente se conoce como depresión mayor.
Se pude entrar en depresión en situaciones que conlleven
un fuerte estrés, ya sea de tipo laboral, económicas o de
relaciones interpersonales, que irán remitiendo
paulatinamente a partir de que desaparezca lo que ha
desencadenado el estrés, es lo que se denomina
trastorno adaptativo, con un estado de ánimo deprimido.
Solo en España se considera que la incidencia del los
trastorno depresivos es de 5-9% del población. Una vez
diagnosticada la depresión, el paciente debe iniciar el
tratamiento siendo en casi todos los casos una acción
combinada de terapia farmacológica con un tratamiento
psicológico.

Para el tratamiento de la depresión la terapia que se ha
comprobado que es más eficaz para abordar la depresión
es la terapia cognitivo-conductual. Asociada a la terapia
farmacológica contribuye a incrementar la efectividad del
mismo y evita la aparición de recaídas.

Autoayuda guiada, su objetivo es que los pacientes
adquieran la capacidad del autocontrol de sus emociones,
primero hay que ayudarles a identificar la aparición de
estas emociones de tristeza, apatía oct.… y después
entrenarles en controlar sus propias emociones, una vez
está identificadas.

El ejercicio físico, en los pacientes depresivos es muy
conveniente, por ejemplo de 40 a 50 minutos y dos o tres
veces por semana, durante un periodo de 10 a 12
semanas.

No olvides que los problemas que hay en tu
entorno, si no se solucionan y se mantienen en el
tiempo el organismo se agota y entra en un estado
depresivo.